4 de agosto de 2021 — En los próximos meses, Estados Unidos se dirige hacia una “tormenta perfecta” de grandes crisis sociales y económicas, justo cuando se cumple el 50º aniversario de la asombrosa predicción de Lyndon LaRouche del 15 de agosto de 1971, cuando Nixon eliminó el sistema financiero de Bretton Woods, y puso al país en un rumbo descendente de la economía física que ahora amenaza nuestra propia existencia, precisamente como LaRouche había advertido que ocurriría.
En momentos en que la crisis del COVID estalla de nuevo en Estados Unidos y a nivel mundial, y que el sistema financiero mundial pende de un hilo, Estados Unidos se enfrenta a: 1) enorme número de desalojos de millones de inquilinos a principios del mes de octubre (que el gobierno de Biden aplazó ayer, por dos meses, en una acción de última hora); 2) una oleada de millones de impagos y embargos hipotecarios en el mismo plazo; y 3) el fin de la ayuda al desempleo para millones de estadounidenses.
Y todo esto se cierne sobre Estados Unidos en el momento en que el plan de apagón energético e industrial ambientalista verde-maltusiano del imperio británico está programado para entrar a su fase operativa a nivel internacional, con la reunión de la COP26 en Glasgow, Inglaterra, a principios de noviembre.
En cuanto a la crisis de los desalojos, la ejecución de los mismos se retrasó exactamente dos meses, hasta el 3 de octubre, con la medida de última hora que tomó el CDC. La institución Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), anunció el martes 3 de agosto (luego de días de estar pasándose la pelota entre el Congreso, la Corte Suprema y el Gobierno) que en “los condados que están experimentando niveles sustanciales y elevados de transmisión comunitaria” del COVID-19 se extenderá la orden de desalojo actual hasta el 3 de octubre. Esto supuestamente cubre el 80% de los condados y el 90% de la población del país.
La directora de los CDC, Rochelle Walensky, declaró el 3 de agosto: “La aparición de la variante delta ha provocado una rápida aceleración de la transmisión comunitaria en Estados Unidos, lo cual pone a más estadounidenses en mayor riesgo, en especial si no están vacunados… Esta moratoria [sobre los desalojos] es correcto que se haga para mantener a la gente en sus casas y fuera de los entornos donde se conglomera la gente, donde se propaga el COVID-19”.
En cuanto a los inquilinos, más de 15 millones de personas viven en hogares que deben en conjunto unos $20.000 millones de dólares a sus propietarios, según el Instituto Aspen. Para el 5 de julio, alrededor de 3,6 millones de personas en Estados Unidos dijeron que se enfrentaban a que los desalojaran de sus casas en los próximos dos meses, según informó la encuesta sobre los hogares Household Pulse Survey que realiza la Oficina del Censo de Estados Unidos.
En cuanto a las hipotecas, a principios de agosto, al menos 1,75 millones de propietarios seguían en situación de indulgencia, es decir, el 3,5% de todas las viviendas de EU, según la Asociación de Banqueros Hipotecarios. Alrededor de 1,5 millones de los 1,75 millones en indulgencia tienen un retraso de al menos 90 días, una cifra aproximadamente equivalente a la registrada en marzo del 2021, y al menos el 20% de ellos no podrá evitar el embargo hipotecario más allá de septiembre, según el Washington Post.
Pero la moratoria de los desahucios ni siquiera empieza a abordar el problema subyacente. Hasta la representante demócrata de California, Barbara Lee, declaró ayer que “esta es una estrategia a corto plazo y a largo plazo. Cuando de hecho la moratoria termine, no podemos absolutamente estar en el mismo lugar en el que estamos ahora… Necesitamos que se apruebe alguna legislación en el Congreso, en la Cámara de Representantes, especialmente”. Pero no hay indicios de que ni ella ni nadie en el Congreso estén pensando en este momento en otra cosa que no sean más fondos de rescate, que por supuesto no harán nada para resolver el problema subyacente.
El enfoque adecuado es la Ley de Protección a los Bancos y a los Propietarios de Vivienda (HBPA, por sus siglas en inglés), que aporta el programa necesario, como por ejemplo, en particular la reorganización por bancarrota de toda la burbuja especulativa internacional, y la puesta en marcha de la economía física de Estados Unidos con enormes inversiones en proyectos de infraestructura física en el país y en el extranjero, junto con otras naciones como China, Rusia e India.
Este es claramente el momento para estudiar las sabias palabras de Lyndon LaRouche. Y ese será el tema central de la conferencia de la Fundación del Legado de LaRouche que se llevará a cabo el sábado 14 de agosto: “Entonces, ¿estás finalmente dispuesto a aprender economía?”. (https://larouchepub.com/spanish/events/2021/08/0815-50_aniversario_lyn_pronostico.html).
